
Un agente de IA resulta útil cuando resuelve una tarea concreta de la empresa. En The Box lo planteamos a partir de las consultas que recibe tu equipo, la información que necesita y los pasos que hoy realiza de forma manual. El objetivo es incorporar una herramienta de apoyo que encaje con tu operación.
Podemos definir agentes para orientar consultas comerciales, responder preguntas frecuentes, facilitar la búsqueda de información interna o preparar registros para el equipo. El caso de uso se acuerda contigo antes de desarrollar la solución, con un alcance claro y una forma de comprobar si aporta valor.
La información de trabajo puede proceder de documentación, catálogos y herramientas de la empresa. Revisamos qué datos están disponibles, quién puede consultarlos y qué conexiones se necesitan. Así, el agente trabaja con fuentes y permisos definidos para el proyecto.
También establecemos cuándo debe intervenir una persona. Una consulta compleja, una respuesta que requiera validación o una acción relevante para el negocio pueden derivarse al responsable adecuado. La experiencia de uso incluye esa transición y el contexto necesario para continuar la atención.
El proceso empieza con una conversación sobre tu operación. Después definimos el caso de uso, las integraciones, las pruebas y la puesta en marcha. Los agentes de IA forman parte de la nueva oferta de The Box, junto con diseño, desarrollo, sistemas de gestión y marketing.